Habitaciones cálidas, cabañas para la familia, spa y desayuno de campo, a diez minutos del centro y a un paso de los senderos.
Check-out hasta las 12:00 del día de salida.
Siempre hay alguien para recibirte, llegues a la hora que llegues.
Servido de 8:00 a 11:00 en el comedor con vista al bosque.
Y a cinco del primer sendero al bosque nativo.
Dieciocho habitaciones y cabañas rodeadas de bosque, atendidas por un equipo que vive en el lugar.
Abrimos hace doce años con la idea de hacer un hotel chico, donde se reconociera a cada huésped por su nombre. Hoy seguimos igual: pocas habitaciones, atención directa, productos de la zona en el desayuno y un bosque nativo que cuidamos como parte del hotel.
Cuatro formas de alojarse, todas con desayuno incluido y acceso al spa.
Una habitación cálida para dos, con vista al bosque nativo, cama king y desayuno incluido.
La suite más amplia, con tina de inmersión, terraza privada y vista despejada a la montaña.
Dos dormitorios, cocina equipada y living con chimenea para que la familia esté a sus anchas.
Habitación amplia con salida al jardín interior, ideal para estadías largas y días de descanso.
No cobramos aparte lo que hace que una estadía se sienta completa.
Pan amasado, fruta de la zona, huevos del día y café de grano, servido hasta las once.
Sauna, tinaja caliente y masajes con hora reservada para quienes se alojan con nosotros.
Salidas al bosque nativo y a los miradores, con guía local y todo el equipo incluido.
Wifi de alta velocidad en habitaciones y espacios comunes, también para quienes trabajan.
Estacionamiento privado sin costo y traslado desde el aeropuerto con reserva previa.
Las cabañas son pet friendly: llegan con cama, comedero y su propio sendero.
No trabajamos con formularios interminables ni con respuestas automáticas: escribes, conversamos y te confirmamos la disponibilidad con una persona al otro lado.
Escríbenos cuándo quieres llegar, cuántas personas vienen y qué habitación te acomoda.
Te respondemos el mismo día con las opciones disponibles, las tarifas y las formas de pago.
Reservas con un abono y pagas el resto al llegar. Desde ahí, solo queda descansar.
Cuatro cosas que no negociamos, ni en temporada alta ni cuando el hotel está lleno.
Cuidamos el bosque nativo que nos rodea y compramos a productores de la zona.
Atención cercana, nombres propios y tiempo para conversar con cada huésped.
Energía eficiente, compostaje y productos de limpieza biodegradables.
Ropa de cama de algodón, agua caliente siempre y silencio de verdad.
Una estadía corta alcanza para desconectarse: senderos al amanecer, tinaja al atardecer y una cama que da ganas de quedarse.
Déjanos tus fechas y te respondemos el mismo día con las habitaciones disponibles y sus tarifas.
Cuéntanos tus fechas y armamos la estadía a tu medida, con la habitación que mejor te acomode.